Origen del cine y su música

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Cuando en 1895 los hermanos Lumiere presentaron El cinematógrafo no podían imaginar lo que esto iba a suponer para la historia. Eran imágenes al azar que duraban 5 o 10 minutos, pero que captaban la atención de un público embelesado. Sin embargo, en 1903 un americano llamado Porter presentaría la ‘primera’ película hecha con los ingredientes típicos de una producción; historia, actores, lugares etc.

Así nacería el séptimo arte;


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En aquellos tiempos era propio que en las salas de producción hubiera un piano o pianola que acompañase la filmación amenizando con música las escenas que contemplaban los espectadores. Todavía no era posible ver y escuchar en un mismo film las imágenes con el sonido. Eran tiempos del ‘cine mudo’.Hasta que en 1928 se presentó Lights of New York, la primera película sonora de la historia. Aunque muchos consideran a El cantor de jazz (The Jazz Singer) que se estrenó el 6 de octubre de 1927 como la primera película con BSO.

Aquellos años locos hizo que se produjeran comedias, musicales y más comedias y musicales. El público deseaba divertirse y escuchar música y sobre todo ‘verla’ con sus ojos a través de las historias que se contaban. Eran películas desenfadadas.

1933
Did you ever see a dream walking
Sitting Pretty
Harry Revel

Una vez Max Steiner explicó; “En aquella época, en las películas dramáticas se usaba la música únicamente cuando lo exigía el guión. Entre los productores, directores y músicos dominaba siempre el miedo a que les preguntaran de dónde salía la música. Por eso no ponían nunca música, a menos que pudiera explicarse por la presencia de una orquesta, fonógrafo o radio, que ya estaba especificado en el guión”. Productores y directores “empezaron a añadir un poquito de música aquí y allá para acompañar escenas de amor o secuencias mudas”.Al principio, la música se ajustaba a la acción de modo bastante burdo, y se tomaba de los archivos musicales. En 1933, con la película King Kong, Max Steiner demostró lo que se podía llegar a hacer con una partitura original totalmente sincronizada con las imágenes del film.

Bandas Sonoras
Década de los años 30
Década de los años 40
Década de los años 50
Década de los años 60
Década de los años 70
Década de los años 80
Década de los años 90
Década de los años 2000
Década de los años 2010
Las bandas sonoras a través de los años



El eterno dilema de las bandas sonoras es; ¿Debe acompañar a la película como un complemento más que imprima carácter a las escenas? ¿O debe tener su propia identidad, su propia personalidad que cautive al espectador, en independencia de la película? A veces se dice que la música no debe tener más protagonismo que la propia película.

Lo cierto es que hay películas que recordamos por su banda sonora, como fue el caso de La Pantera Rosa, de Henry Manzini, o Love Story, de Francis Lai. Si la música es un arte singular, y por eso hay coleccionistas de bandas sonoras, ¿No debería tener su sello de identidad? No quiero decir que uno deba componer algo y ‘pegarlo’ en la película, pero si la música es de calidad ¿No es posible que sea la propia película la que no alcance el nivel deseado? Puede ser que en ese caso los coleccionistas compren la banda sonora, aunque tal vez no les haya gustado el film. Si destaca más que la película, ¿Quién, de los amantes de bandas sonoras, rechazará una música de calidad?

Yo siempre he pensado que existen tres tipos de compositores; Los de ‘butaca’; los de ‘sofá’, y los ‘mixtos’. ¿A qué me refiero? La música de los compositores de ‘butaca’ es la que crea una atmósfera que rodea la película, y sonidos que realzan las escenas, siendo estas las principales protagonistas. Un ejemplo claro de un compositor que ha realizado bandas sonoras de butaca es Jerry Goldsmith, con títulos como; ‘El planeta de los simios’, La Profecía o Alien. La película adquiere un clímax que consigue envolver al espectador. Un experto en conseguir su objetivo era Bernard Herrmann. Y una película de clímax fue ‘Psicosis’ de 1960. Hay muchos aficionados que admiran este estilo que sigue aportando riqueza musical al cine.

La música de los compositores de ‘sofá es más melódica, más intimista. A veces no necesitas la película para disfrutar de su banda sonora. Un ejemplo de un compositor que ha realizado música de ‘sofá es James Horner con títulos como Braveheart, Leyendas de Pasión o La tormenta perfecta. Tal vez coloques tu CD en el lector y cierres los ojos para relajarte y disfrutar un rato de música, eso, simplemente música de buena calidad, y puede que consiga evocarte momentos dulces o amargos, tristes o alegres. A lo mejor ni te acuerdas de la película, pero estás en éxtasis al disfrutar de la armonía de los instrumentos cuando alcancen momentos cumbres o sientes que se te llena el alma de satisfacción. Un compositor que siempre lo consigue es Miklós Rózsa y Ben – Hur es un ejemplo ¿Verdad?

Y después los hay que pululan de un estilo al otro como es el caso de John Williams, tal vez el más grande compositor de la historia de la música de cine. Algunos títulos de ‘butaca’ serían; Tiburón, la saga de Indiana Jones o Parque jurásico. Cuando escuchamos dichas partituras casi podemos sentir la sombra del ‘bicho’ persiguiéndonos, o a Indiana haciendo de héroe. Sin embargo, otros títulos como La lista de Schindler, Quédate a mi lado o Sabrina y sus amores le identifican más claramente como un compositor de ‘sofá’.

En la película que hizo su amigo Steven Spielberg, Williams nos transmite a la perfección el sufrimiento y el dolor de la injusticia que traspasa más allá de la época nazi. Cuando murió mi padre fue un momento muy difícil para mi familia. Al llegar a la casa, mi madre estaba escuchando La lista de Schindler. Y siempre que la escucho me evoca aquellos momentos tristes y difíciles. Otro gran compositor que ha sido capaz de transmitir los sentimientos y plasmarlos en un piano es Dave Grusin, y por supuesto ¿Quién no piensa en Ennio Morricone o Georges Delerue?

A través de esta guía veremos como hay compositores que se decantan más por el estilo clásico en el sentido relativo de la palabra, como es Miklós Rózsa. Un estilo que han perpetuado a través de su carrera con el uso de los instrumentos ‘de siempre’. Grandes orquestaciones que le han dado una continuidad a la música que hicieron famosa Gustav Mahler, Rachmaninoff, Bethoven, Chaikoski y otros grandes de la historia de la música clásica. Es lógico pues la gran mayoría han estudiado dicha música y han admirado a sus maestros. Como ya he dicho es muy posible que los compositores de bandas sonoras serán los clásicos del siglo 20 y 21.

Otros en cambio están en una línea de corte más vanguardista utilizando, además de los sonidos de siempre, mezclas de sonidos electrónicos y el uso del ordenador, como es Hans Zimmer o Thomas Newman, hijo de uno de los más grandes y clásicos de la historia; Alfred Newman. Además, Hans Zimmer, con su fuerza y vigor, transmite la energía que intenta producir la película, como es el caso en ‘La Roca’, ‘El Pacificador’, o ‘Llamaradas’.

Como en todas las facetas de la vida, los compositores han vivido sus grandes momentos, que a veces se repiten, y otras en cambio nunca más vuelven a venir. Son períodos de ‘inspiración’ fecunda como tuvo James Horner entre los años 1993 y 2000 con sus temas más significativos, como Titanic, Braveheart, Leyendas de Pasión, o el Hombre bicentenario. Maurice Jarre tuvo un período similar entre los años 1962 y 1970, con temas como Doctor Zhivago, Lawrence de Arabia o La caída de los dioses. Otros han mantenido una trayectoria de ‘in crescendo’, hasta alcanzar una madurez y un equilibrio casi perfecto como es el gran John Williams, que a sus años nos está obsequiando con su mejor música.

Quizás uno de los compositores más solicitado en este momento sea Hans Zimmer y no es para menos pues los trabajos de estos últimos años han sido de gran calidad artística y musical. Como ‘Gladiador’, ‘Peral Harbor’, El príncipe de Egipto ‘Spirit’, y El último Samurai. Zimmer que tiene grandes admiradores, y conozco unos cuantos, como un buen amigo de Bilbao, sabe cuales son las notas más idóneas para cada partitura. Y es capaz de hacer grandes obras melodramáticas con toques de clasicismo, hasta obras casi subrrealistas como es ‘Black Hawk derribado’, pasando por hermosas obras infantiles, tal es el caso de ‘El Rey león’, o ‘El príncipe de Egipto’, y mas recientemente ‘Spirit’.

Como ha sucedido en otras áreas de la vida cuando convergen varios factores positivos a la vez el resultado puede ser maravilloso. Ocurrió en la época de Pelé y la mejor selección del mundo de Fútbol, o la Holanda de Cruyff, o en el cine a las películas míticas de Ben-Hur, El Padrino, o más recientemente Salvar al soldado Ryan, donde director, película, protagonista y compositor están sublimes y el Cóctel que se forma es difícil de repetir. Es una simbiosis perfecta, un binomio increíble; buena música y una gran película.




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