Orquestador y adaptador musical

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Durante muchos años, cada elemento musical de una banda sonora era asignada a un profesional. Era frecuente y normal que hubiera un compositor para la música incidental o el score, un compositor para las canciones, un arreglista, un letrista y un director de orquesta o director musical.

Por ejemplo, algunos de los mejores orquestadores y adaptadores musicales fueron André Previn Johnny Green e Irwin Kostal. Mas cerca en nuestros tiempos podemos destacar a William Ross, Mark McKency y otros grandes orquestadores, además de haber hecho estupendas composiciones.

Hay muchos compositores que no han estudiado orquestación y/o dirección de orquesta y no por ello son mejor o peores músicos, pero todos reconocen la delicada y difícil tarea de escribir una partitura por cada instrumento de la orquesta, decidiendo cuantos violines, trompetas, violonchelos o tubas van a estar en la formación orquestal final. Además, hay que ser conscientes de la importancia, cada vez más acentuada, que tiene la tecnología en el proceso de escribir y orquestar una banda sonora (instrumentos electrónicos, sintetizadores, etc.) Así que no es de extrañar que los mismos compositores valoren el trabajo del orquestador y arreglador, porque saben la importancia que tiene en el resultado final de su obra musical. Por tanto, ser un compositor es una cosa, ser orquestador es otra.

Hay diferentes técnicas de una banda sonora que debe tenerse en cuenta y que a continuación abordaremos de una forma sencilla.



Ritmo

Es el orden dado a los sonidos en tiempo, duración y proporción. El ritmo le otorga la dimensión temporal a la música. Es el primero de los elementos musicales y equivale a su origen. Tiene una fuerza tal que en nuestra imaginación lo vinculamos con nuestros movimientos corporales. Para identificar el ritmo en una obra, piense en cómo aplaudiría usted o seguiría el ritmo en una cueca (baile latino).



Melodía

Ha sido llamada la superficie de la música, ya que es la parte melódica identificable por el oyente. Es decir, la que se repite a lo largo de la obra a modo de hilo conductor guiando a través de la pieza. La melodía es una idea musical simple independiente de su acompañamiento. Equivale a la sumatoria del ritmo con las sonoridades de las notas. Tiene una cualidad expresiva y está ligada con la emoción.

Para identificar la melodía basta con pensar en la imagen principal de la obra. Por ejemplo: ¿Qué recuerdas de la música de Titanic o Lo que el viento se llevó? ¿Podrías tararear la música de Casablanca o Memorias de África? Entonces recuerdas la melodía.



Timbres

Calidad de los sonidos, que diferencia a los de un mismo tono, dependiendo de la forma y naturaleza de los elementos que entran en vibración. Distintos tipos de instrumentos pueden hacer sonar una misma nota pero el color de la nota no será el mismo. Un “La” de violín y un “La” de flauta suenan distinto porque tienen un timbre distinto.



Armonía

Unión y combinación de sonidos simultáneos y diferentes pero acordes. La producción simultánea de varios sonidos engendra los acordes. La armonía (considerada como una ciencia en sí) es el estudio de esos acordes y sus relaciones mutuas.

Dentro del "arreglo" implica la armonización de una melodía, es decir, crear el acompañamiento sonoro con las técnicas de la armonía. Se encuentra mucho en la música coral, adaptando canciones populares o ligeras (que son a una sola voz) para ser interpretada a las cuatro voces de un coro. La canciones de los musicales, por ejemplo, debe ser armonizada para aquellos que deberán interpretarlas.

Por armonía podemos entender en música la unión de tres o más sonidos simultáneos, entendiendo que el canto o melodía producido por una sola voz es homónimo, con dos voces se producen intervalos armónicos y, a partir de 3 voces o sonidos simultáneos hablamos de armonía.

La armonía se produce de forma natural al observar los sonidos concomitantes de cualquier timbre producido por la naturaleza. La riqueza de tales concomitantes (armónicos) es la característica que define el timbre de los instrumentos musicales. La riqueza de dichos armónicos, producen la característica tímbrica de cada instrumento y es ésta la que nos ayuda a reconocer los distintos instrumentos musicales. Dicho de otra forma, cuando, por ejemplo, escuchamos el sonido de un violín, una sola nota no está formada por un único sonido, sino por un sonido fundamental, el que más oímos y, al mismo tiempo, una gran cantidad de sonidos concomitantes, armónicos naturales, que se producen al mismo tiempo, y que percibimos pero no somos capaces de definir cada uno de ellos, porque su intensidad sonora es mucho menor que la del sonido fundamental. Dichos armónicos son los responsables de modular el sonido fundamental y son los que producen la forma de onda compleja de cada instrumento musical.



El contrapunto

Es una técnica de composición musical que evalúa la relación existente entre dos o más voces independientes (polifonía) con la finalidad de obtener cierto equilibrio armónico. Casi la totalidad de la música compuesta en Occidente es resultado de algún proceso contrapuntístico.

En su aspecto más general el contrapunto implica la escritura de líneas musicales que suenan muy diferentes y se mueven independientemente unas de otras pero suenan armoniosas cuando se tocan simultáneamente. En cada época, la escritura de música organizada contrapuntísticamente ha estado sujeta a reglas, en ocasiones estrictas. Por definición, los acordes se producen cuando diversas notas suenan al mismo tiempo.



Contrapunto y armonía

La escritura musical contrapuntística y la escritura musical armónica tienen un énfasis distinto. El contrapunto se centra en el desarrollo horizontal o lineal de la música, mientras que la armonía se ocupa primordialmente de los intervalos o las relaciones verticales entre las notas musicales. Contrapunto y armonía son funcionalmente inseparables ya que ambos se complementan mutuamente, como elementos de un mismo sistema musical. Es imposible escribir líneas simultáneas sin que se produzca armonía y es imposible escribir armonía sin actividad lineal. Es decir, las voces melódicas tienen dimensión horizontal, pero al sonar simultáneamente tienen también dimensión armónica vertical.



La orquestación

Es el estudio o la práctica de adaptar y combinar para una orquesta instrumentos y voces. El orquestador escribe música para todos y cada uno de los instrumentos de una orquesta o la adaptación para ésta.

Si bien no hay una regla fija y a veces se le un uso indistinto, suele aplicarse la orquestación al uso de instrumentos y voces de una orquesta, mientras que la adaptación o el 'arreglista' tiene que ver más con las canciones y los musicales.

La orquestación es una práctica que requiere de ciertas cualidades que no todos los compositores poseen necesariamente.



Orquestación en la música de cine

En la música música incidental o el score de una banda sonora, a menudo se recurre a orquestadores independientes para completar el trabajo del compositor, para agilizar el proceso de composición y poder cumplir con los plazos estrictos que exige la industria audiovisual.

El orquestador de música de cine trabaja bastante en breves piezas escritas por autores diversos. Los orquestradores de Broadway trabajan mucho sobre las piezas escritas para piano o en una partitura que contiene el guion de la composición.

William Ross
William Ross


Orquestadores reconocidos

Edward B. Powell

El prisionero de Zenda (1952)
Cumbres borrascosas (1939)
State Fair (1945)
Eva al desnudo (1950)
David y Betsabé (1951)
Niágara (1953)
Anastasia (1956)
Espartaco (1960)


William Ross

El guardaespaldas (1992)
El padre de la novia (1991)
Forrest Gump (1994)
Contact (1997)

Conrad Pope
Conrad Pope

Conrad Pope

La lista de Schindler (1994)
Sabrina (y sus amores) (1995)
Nixon (1995)
Amistad (1997)
Star Wars: Episodio I - La amenaza fantasma (1999)
Minority Report (2002)


Mark McKency

El secreto de la pirámide (1985)
Bailando con lobos (1990)
Algunos hombres buenos (1992)
Star Trek: la próxima generación (1994)
El patriota (2000)
Pánico nuclear (2002)


Jack Hayes
Jack Hayes
Jack Hayes

Duelo de titanes (1957)
Los siete magníficos (1960)
¡Hatari! (1962)
Matar a un ruiseñor (1962)
La historia más grande jamás contada (1965)
Aeropuerto (1970)
Gente corriente (1980)
Robin Hood, príncipe de los ladrones (1991)


Gil Grau

El vuelo del Fénix (1965)
Lolita (1962)
Horizontes de grandeza (1958)
La ley del silencio (1954)
Encadenados (1946)
Holiday Inn (1942)


Jeff Atmajian
Jeff Atmajian
Jeff Atmajian

En el nombre del padre (1993)
Waterworld (1995)
El presidente y Miss Wade (1995)
Un crimen perfecto (1998)
Las normas de la casa de la sidra (1999)
El caballero oscuro (2008)
Resistencia (2008)


Xavier Capellas (compositor español)

Mar adentro (2004)
Nadie conoce a nadie (1999)
Los otros (2001)



Las orquestas

En las primeras décadas del cine las orquestas tenían un importante papel, ya fuera para un musical o un score. Aunque a finales de los 60 y los años 70 perdieron mucho protagonismo, volvieron a resurgir y con mucha fuerza. Solo hay que recordar partituras de Williams, Poledouris y otros para reafirmar este hecho.

Las orquestas siguen un diseño idéntico en todos los géneros y estilos de música con variaciones en el protagonismo de los instrumentos según el tipo de música que se interprete. Pero además, incluso en las propias bandas sonoras, cada compositor hace un uso distinto de cada instrumento, a veces por la lógica del film, pero otras por el estilo propio que el compositor imprime a sus partituras. Así comprendemos porqué cierto compositor destaca en un género o estilo y otro compositor lo hace en otros distintos.

Las orquestas de gran tamaño puede llegar a los cien componentes. A esta se la denomina orquesta sinfónica u orquesta filarmónica. A esto hay que añadir las voces corales cuando la obra lo requiere. Aunque en ocasiones se da este hecho, lo normal es que una orquesta que interpreta una banda sonora esté compuesta de una cantidad inferior de instrumentos. Como ya hemos mencionado, primero por los costes que esto supone, y segundo, por el uso cada vez más frecuente de las tecnologías en la instrumentalización de la música.


Las partituras orquestales se organizan generalmente en el siguiente orden:

Viento

Viento madera (Nota: la organización tradicional de las maderas no ordena por caña simple y doble)
Flautas (flautín, flauta, flauta alto)
Oboes (oboe, corno inglés)
Clarinetes (clarinete piccolo, clarinete soprano, corno di bassetto, clarinete bajo).
Saxofones
Fagotes (fagot, contrafagot)

Viento metal

Cornos (corno, tuba Wagner)
Trompetas (trompeta piccola, trompeta, corneta, trompeta bajo)
Sassocorni
Trombones (trombón tenor, trombón bajo)
Tuba (tuba bajo, tuba contrabajo)

Percusión

Percusión de altura indeterminada (tambores, triángulo, maracas, etc.)
Percusión de altura determinada (glockenspiel, xilófono, vibráfono, marimba, campanas tubulares)
Timbales

Instrumentos de cuerda

Arpa
Tecla (piano, celesta, órgano, clave)
Mandolina
Guitarra
Arcos
Violines (primeros y segundos)
Violas
Violonchelos
Contrabajos

Otros instrumentos

Ondas Martenot
Coros
Solistas (tanto vocales como instrumentales)


Además, en una partitura para una banda sonora pueden incluirse otros instrumentos y por supuesto la voz humana, ya sea individual o coral. Y no hay que olvidar que cada cultura suele identificarse con un instrumento propio del lugar. Por ejemplo, en países latinos la guitarra española. En Francia el acordeón. En Escocia la gaita. El Banjo y el violín en Estados Unidos. En Italia la Mandolina. Y así un sinnúmero de instrumentos que los directores y compositores tienen en cuenta a la hora de ambientar una película y crear la atmósfera apropiada.


Algunos ejemplos claros los hemos visto en;

Braveheart (película que trata sobre sucesos y personajes escoceses) Horner utiliza  la gaita como instrumento dominante en la banda sonora.

El Padrino (película que aborda el mundo de la mafia italiana). Nino Rota utiliza la mandolina para acentuar el espíritu del film.



Orquestar es el paso siguiente a instrumentar. Mientras que la instrumentación se refiere a la asignación de timbres a melodías (respetando las tesituras instrumentales), la orquestación implica un concepto mucho más amplio e íntimamente relacionado con la composición. El orquestador cumple una misión tan importante como la del propio compositor. Una buena orquestación puede convertir una pieza mediocre en una obra de arte. Y de forma contraria sucede lo mismo. Además, una mala orquestación puede provocar muchos quebraderos de cabeza al director de orquesta, además de la necesidad de muchos ensayos. Los ensayos cuestan dinero, por lo que una mala orquestación implicará un mayor gasto económico y de tiempo, lo que puede llevar a la no programación de una pieza mal orquestada.



Musicales

En este género el 'Adaptador o arreglista' musical transforma una idea musical en un proyecto definido. La materia prima existe. Ahora se debe cocinar con gusto y hacer una presentación de un plato elegante. Esta definición suele utilizarse para los musicales y la composición de canciones para una banda sonora.

"Arreglo" se aplica especialmente a tranformar una obra para ser interpretada por otros intrumentos o voces diferentes a las originales. Un "arreglo" puede convertir una partitura difícil en algo sencillo y viceversa. Una obra simple puede desarrollarse en una composición compleja y con mayor densidad.
André Previn
André Previn


Adaptaciones musicales

André Previn

La bella de Moscú (1957)
Gigi (1958)
Porgy and Bess (1959)
My Fair Lady (1964)
La leyenda de la ciudad sin nombre (1969)


Johnny Green

Desfile de Pascua (1948)
Bodas reales (1951)
Un americano en París (1951)
Cantando bajo la lluvia (1952)
Brigadoon (1954)
Alta sociedad (1956)

Nelson Riddle
Nelson Riddle

Nelson Riddle

Ellos y ellas (1955)
Pal Joey (1957)
Can-Can (1960)
Cómo triunfar sin dar golpe (1967)


Irwin Kostal

Las aventuras de Tom Sawyer (1973)
Sonrisas y lágrimas (1965)
West Side Story (1961)



Canciones


Ralph Burns

Cabaret (1972)
New York, New York (1977)
Empieza el espectáculo (1979)
Annie (1982)
A Chorus Line (1985)
Geroge Martin
Geroge Martin

Danny Troob

La bella y la bestia (1991)
Aladdin (1992)
El rey león (1994)

George Martin

¡Qué noche la de aquel día! (1964)
Luna de miel en familia (1966)
Sargento Pepper (1978)
Recuerdos a Broad Street (1984)




Después de todo esto no me atrevería a decir que los musicales no pueden considerarse bandas sonoras como tales. Y que están en una categoría inferior, por debajo de su 'hermano', el Score. Solo en la ignorancia o el prejuicio podría motivar a un aficionado a las bandas sonoras hacer un juicio semejante.

Este portal tiene un apartado que toca ampliamente este tema;

Musicales y canciones de cine




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