La música de cine interpretada con la voz

Cuando el cine sonoro hace acto de presencia (a comienzos de los años treinta), la voz asumió el papel principal de la música, convirtiendo la película en una excusa para ver en pantalla un musical de Broadway u otras obras teatrales. Así el cine llevó a la gran pantalla lo que era un éxito en el teatro y la radio en un formato distinto pero muy atractivo. Por lo que era normal que distintos musicales o sus canciones ya se hubieran escrito mucho antes de llevarse al cine.

‘Alexander’s ragtime band’ (1938).

Había sido compuesta por Irving Berlin en 1911.

‘As time goes by’ (1942).

Dooley Wilson, en el papel del pianista Sam, interpreta el tema en la película ‘Casablanca’. La canción había sido compuesta por Herman Hupfeld para el musical de Broadway ‘Everybody’s welcome’ (1931).

‘Sonrisas y Lágrimas’ (1965).

Había sido compuesta en 1959 por Richard Rodgers y el letrista Óscar Hammerstein.

Otro detalle que se repetía con frecuencia es que canciones que habían sido interpretadas en una película determinada (por ciertos actores), tiempo después, dichas canciones formaban parte de otro film y eran otros los que las interpretaban. Por ejemplo:

 ‘Love here to stay’ (1951).

Gene Kelly la canta en el film; ‘Un americano en Paris’. Esta ya formaba parte de la película; ‘Así nace una fantasía’ (1938). 

‘Singing in the rain’ (1952).

Gene Kelly interpreta la canción en el film con el mismo título. Esta canción había sido compuesta por Nacio Herb Brown en 1929, y ya había sido interpretada por Jimmy Durante, en la película; ‘Habla fácilmente’ (1932), y por Judy Garland en; ‘Little Nellie Kelly’ (1940), y como música de fondo al comienzo del film ‘La divorciada’ (1930).

A pesar del tiempo muchas canciones han quedado como un referente, traspasando las fronteras del cine (muchas han sido versionadas con mejor o peor acierto por otros actores y cantantes).

Algunas canciones han conservado su frescura y originalidad manteniendo el espíritu de su compositor y el intérprete, sin lograr encontrar una nueva versión que pueda superar la original. Por ejemplo;

‘Cheek to cheek’ (1935).

Canción escrita por Irving Berlin para el musical ‘Sombrero de copa’ y que interpreta Fred Astaire. Considerada entre las quince mejores canciones de la historia del cine.

‘Over the rainbow’ 1939).

Canción escrita por Harold Arlen para el musical ‘El mago de Oz’ y que interpreta Judy Garland. Considerada la mejor canción de la historia del cine. 

Otras, al ser versionadas, han ganado en belleza. Un ejemplo;

‘The way you look tonight’ (1936).

Jerome Kern compuso esta canción para el musical ‘En alas de la danza’ que interpreta Fred Astaire. Aunque ha sido versionada por diversos intérpretes, es Tony Bennet, con su voz y su estilo, quien mejor ha sabido llegar al público el tema.

La voz

Todos nos hemos percatado que hay una gran diferencia entre los estilos de voz actuales y el sonido o timbre de voz de los comienzos musicales. Reconocemos que la calidad de grabación y otros aspectos propios de la modernidad han mejorado ostensiblemente el sonido y el audio. Sin embargo, no es menos cierto que, sobre todo a principios del cine sonoro, se buscaban voces acordes con un timbre de voz característico, que sonaba, así como si utilizaran las fosas nasales al cantar con un vibrado algo ‘exagerado’. 

Una voz de estas características fue el actor y cantante Óscar Levant. Un tema que sirve de ejemplo fue su interpretación en el film; ‘Un americano en Paris’ (de 1951), con la canción; ‘S Wonderful. Tema del musical de Broadway de 1927; ‘Una cara con Ángel’ (George Gerswin), y que más tarde sería reeditada por Fred Astaire y Audrey Hepburn con el mismo título del musical original y llevada al cine en 1957.

Pero serían voces algo más ‘naturales’ y frescas como la de Gene Kelly, Doris Day, Frank Sinatra o Julie Andrews las que triunfarían en este género. 

Otros cantantes como Ella Fitzgerald o Nat King Cole, aunque no eran actores, interpretaron muchas canciones con sus extraordinarias voces, amplificando si cabe más, la música del séptimo arte fuera de sus fronteras y ganando nuevos ‘adeptos’.

Los musicales de Broadway marcaron una época especial que influiría notablemente en el cine y que siempre será recordada. Pero el musical y las canciones comienzan a perder fuerza en los setenta. La juventud muy volcada a los movimientos de entonces, por un lado, el pacifismo, y por otro, la rebeldía, manifiesta su música de formas muy distintas hasta entonces. Es cierto que, durante mucho tiempo, la letra de las canciones había puesto de manifiesto amor, odio, sufrimiento, etc. Pero en este nuevo periodo, las letras se hacen más rebeldes, incluso más violentas. La segunda guerra mundial y las siguientes, como la del Vietnam, crean una sociedad más desgarrada y, por lo tanto, el cine y su música son un catalizador de este ambiente. Los instrumentos electrónicos surgen con fuerza y los sintetizadores prepararán el camino a nuevas formas de expresar la música.

 A medida que los musicales pierden protagonismo, la voz da paso al instrumento como actor principal. Y ha sido en los últimos tiempos que ha vuelto a cobrar cierta importancia, pero de forma muy distinta a sus comienzos. Ahora, la voz, es un instrumento más de la orquesta.

Especialmente llamativo es el empleo de voces ‘muy originales’ con cierto sabor ‘oriental’. Ejemplos de ello los podemos ver en compositores que han usado este tipo de voces para partituras como;

  • Gladiator’ (2000), Hans Zimmer
  • ‘Spy Game’ (2001), Harry Gregson-Williams
  • ‘Windtalkers’ (2002), James Horner

En estas y otras bandas sonoras el compositor ‘introduce’ como elemento fundamental la voz que adorna y le da una personalidad a la partitura.

Broadway y sus musicales

Para los años veinte del pasado siglo Broadway se había convertido en el centro de los musicales más importantes del momento. Artistas, músicos, coreógrafos, etc. deambulaban por aquellos escenarios derrochando ingenio y virtuosismo. 

Hoy no podemos comprender la historia de los musicales de cine, sin conocer el papel que Broadway ha desempeñado en este género. Ha sido la cuna de la inmensa mayoría de las películas con este formato y por eso insto al lector a familiarizarse con la historia de Broadway y sus musicales.

Entre ellos cabe destacar Cole Porter, George Gerswin, Jerome Kern, Irving Berlin, Richard Rodgers o Nacio Herb Brown, entre otros. Y en el caso de intérpretes, se podría hablar de Fred Astaire, Gene Kelly, Maurice Chevalier, y un gran número de personajes clave de la historia de los musicales que andaban a pie y a caballo entre el cine y Broadway.

George Gerswin

El musical y su valor en el cine

A veces se presentan ‘debates filosóficos’ sobre lo que es una banda sonora, ¿Es el score? ¿Y un musical? Algunos amantes del score ‘puro y duro’ muestran cierta reticencia a ver a los musicales y las canciones como parte de una ‘verdadera’ banda sonora (ya he tratado este tema en páginas anteriores). Estoy convencido que después de leer el libro; ‘Historia de la música de cine’, tu percepción sobre los musicales y las canciones, especialmente de las primeras décadas del cine, será de admiración y aprecio.

Pero dejando a un lado las interpretaciones personales y llegando a la esencia diríamos que; si el score es el pretexto o la excusa que acompaña magistralmente un guion y una historia, en el caso de un musical sucede a la inversa.

El guion, el escenario, la historia, todo es una justificación para acompañar a la música, porqué ella es la protagonista y todo lo demás gira a su alrededor. La música es la reina, es la actriz principal. Es el ‘alma’ del film. Aunque en el musical el guion sigue teniendo importancia, el eje principal es; La música.

Pongamos un ejemplo. Si ahora viéramos la película; ‘Jesucristo Superstar’ (1973), hablaríamos de una puesta en escena o una ambientación que ha quedado algo ‘desfasada’. Pero es un musical. Y sus canciones, de gran belleza, siguen perdurando en la actualidad poniendo a esta ópera rock como uno de los grandes musicales en la historia del cine. Su música no ha perdido un ápice de interés y calidad artística.

Es de reconocer que, si en un score el gran protagonista es el compositor, en un musical el protagonismo debe compartirlo con el letrista, el adaptador de la partitura, el intérprete, etc. Por eso en este apartado he de hacer mención especial a algunos artistas que ya forman parte indeleble de la historia de los musicales. Muchos de ellos conjugaban la melodía, la danza, la estética y una magnífica interpretación.

Nunca olvidaremos musicales como;

  • ‘Sombrero de copa’ (1935)
  • ‘Un día en Nueva York’ (1949)
  • ‘Un americano en París’ (1951)
  • ‘Cantando bajo la lluvia’ (1952)

Entre los años treinta y sesenta se vivió la mejor época para los musicales. Pero especialmente fueron los treinta y los cuarenta los de mayor relevancia. Había cantidad, calidad y candor en los musicales, y la creatividad rezumaba en las producciones. Muchas veces, ni siquiera el guion o los diálogos tenían demasiada transcendencia. La gente quería ver y escuchar un musical en el cine.

Entonces era normal escoger un compositor para la melodía, otro para las canciones, un letrista y un gran coreógrafo. Y en ocasiones podía haber varios de estos. (hoy esto es inimaginable). Muchas de aquellas canciones y melodías han perdurado con el paso del tiempo, y después de décadas seguimos recordándolas. Esto es llamativo porque hoy suele pasar que una canción que ha ganado un Óscar se escuche ‘un par de meses’, y después nadie se vuelva acordar de ella (salvo algunas excepciones).

Las grandes comedias, que eran muy sabor ‘americano’ fueron evolucionando a adaptaciones musicales más a gusto del mundo entero, fuera de las fronteras anglosajonas. En los sesenta se producen obras como;

  • ‘West side story’ (1961)
  • ‘My fair lady’ (1964)
  • ‘Sonrisas y lágrimas’ (1965)
  • ‘Camelot’ (1967)
  • ‘La leyenda de la ciudad sin nombre’ (1969)

En la década de los setenta, en plena efervescencia de los grupos de rock se introduce en el cine un tipo de musical acorde a los sucesos que se vivían entonces y por tanto se crean lo que se ha dado en llamar, ‘Ópera Rock, como fueron;

  • ‘Jesucristo Superstar’ (1973)
  • ‘Tommy’ (1975)
  • ‘Hair’ (1979)

Aunque en los últimos tiempos el musical ha perdido algo de la fuerza que tuvo, nos podemos deleitar con magníficos trabajos;

  • ‘Moulin Rouge’ (2001)
  • ‘Chicago’ (2002)
  • ‘El fantasma de la ópera’ (2004)
  • ‘Los miserables’ (2012)

La ‘Voz’ humana es el instrumento musical más grande que existe. Ningún otro es capaz de transmitir con tanto sentimiento y belleza las notas musicales. Por eso ha habido voces capaces de transmitir emociones que han cautivado a generaciones completas, aficionadas al buen cine y su música. Nos gustaría recordar algunas de esas voces.

Compositores

Un recuerdo de los compositores de musicales más importantes

Intérpretes

Muchos actores y actrices fueron grandes intérpretes de canciones y musicales

Adaptadores musicales

Los adaptadores u orquestadores han sido fundamentales en los musicales para el cine

Letristas

Los letristas jugaron un papel vital en la historia de los musicales

Intérpretes dobladores

Muchos actores eran doblados por excelentes voces para interpretar canciones en films o musicales

Ginger Rogers-Fred Astaire

Musicales relevantes

Una lista de los musicales más destacados de la historia del cine

El Mago de Oz

Temas para el recuerdo

A lo largo de la historia del cine se han escrito maravillosas canciones que merece la pena recordar

Natalie Cole

Canciones del cine contemporáneo

Que han participado en el cine, ya sea interpretando un tema o componiendo alguna pieza para la banda sonora

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