John Tavener
Reino Unido (1944 - 2013)
John Tavener fue un compositor singular que se movió entre la música sacra, clásica y cinematográfica. Aunque su legado más duradero está arraigado en el ámbito litúrgico, su incursión en el cine dejó una huella sutil y poderosa.
John Tavener creció en un hogar donde la música tenía un papel relevante, pero fue su sensibilidad precoz la que lo conectó con el arte. Desde muy joven mostró una afinidad especial por el piano y el órgano, instrumentos que dominaría a lo largo de su carrera. A los 12 años ya componía pequeñas piezas, fascinado por las estructuras armónicas de Mozart y las atmósferas de Stravinsky. Tavener estudió en la prestigiosa Royal Academy of Music de Londres, donde se formó como compositor. Durante su juventud fue influido por figuras como Igor Stravinsky.
Aunque John Tavener no es un compositor de cine en el sentido tradicional, su obra fue utilizada en varias películas por directores que buscaban una dimensión espiritual o emocional. Su música fue incorporada por cineastas como Alfonso Cuarón y Terrence Malick, quienes encontraron en sus composiciones un recurso expresivo único.
Entre sus contribuciones al cine se encuentran:
- ‘Hijos de los hombres (2006).
- ‘El árbol de la vida’ (2011).
- ‘La gran belleza’ (2013).
- ‘El gran silencio’ (2005).
Entre sus obras importantes están «The Protecting Veil», un concierto para violonchelo y cuerdas. Y «Song for Athene», inmortalizada en el funeral de la Princesa Diana. También compuso canciones, como «The Lamb», basada en el poema de William Blake, y «As One Who Has Slept», que reflejan su inclinación hacia la poesía.



Tavener fue ante todo un compositor de música sacra. Obras como «Requiem», «Ikon of Light», o «Lamentations and Praises» consolidaron su reputación como un místico moderno. Su música llegó a los escenarios del mundo a través de conciertos sinfónicos y colaboraciones con artistas como Björk, con quien grabó «Prayer of the Heart».
John Tavener recibió numerosos premios, incluyendo el título de Caballero del Imperio Británico en 2000. Fue nominado al Premio Mercury y ganó el Ivor Novello Award. Su música fue ejecutada en ocasiones solemnes, como bodas reales y funerales de Estado, lo que reflejaba su profundo arraigo en la cultura británica contemporánea.
Su estilo se caracteriza por líneas melódicas largas, silencios significativos, armonías modales y una atmósfera hipnótica. Las técnicas compositivas de Tavener buscaban el ascetismo sonoro: repetición, resonancia, y la voz humana como canal de lo divino. Se inspiró en la música bizantina, el canto gregoriano y la espiritualidad oriental.
Hijos de los hombres (2006)
En un futuro, el mundo se ha sumido en el caos. La humanidad enfrenta su extinción: han pasado más de 18 años desde que nació el último bebé. La infertilidad global ha convertido a la sociedad en una distopía desmoralizada, donde la desesperanza y la violencia dominan las calles. Mientras los gobiernos colapsan y los refugiados son perseguidos, el Reino Unido sobrevive como un estado policial asediado por el miedo y el autoritarismo.
En medio de esta oscuridad, Theo Faron (Clive Owen), un ex activista convertido en burócrata desilusionado, es arrastrado nuevamente a la lucha por su ex pareja, Julian (Julianne Moore), líder de un grupo revolucionario. Su misión: proteger a Kee, una joven inmigrante que guarda un milagro viviente en su interior —está embarazada, la primera mujer en concebir en casi dos décadas.
Aunque John Tavener no compuso la partitura completa de la cinta, su música fue seleccionada para amplificar la espiritualidad subyacente de la narrativa. De formación clásica, con fuertes influencias de la música sacra y otros, Tavener compuso con una voz que parecía más interesada en hablarle a lo eterno que al espectador. Su participación en la banda sonora se centra en una obra desgarradora y contemplativa.

El estilo musical se inscribe dentro de lo que se conoce como minimalismo sacro. Su paleta sonora es reducida, pero profundamente expresiva. La orquestación es sobria: voz solista femenina, cuerdas etéreas, armonías modales y silencios prolongados que se convierten en parte activa del discurso musical. Aquí no hay grandes clímax orquestales ni temas heroicos; hay, en cambio, una atmósfera de plegaria constante, de recogimiento ante la brutalidad del mundo.
La relación entre la música y película es una obra maestra de sincronización emocional, sobre una historia de desesperanza colectiva que encuentra una chispa de esperanza en el milagro del nacimiento.
Tavener se inspiró en las estructuras del canto ortodoxo, la repetición contemplativa y el uso del silencio como elemento expresivo. Su música no busca sorprender, sino hacer que el espectador se detenga, escuche y contemple. En este sentido, su aporte a la película representa una ruptura con las convenciones del cine distópico, donde las bandas sonoras suelen apoyarse en tensión rítmica o electrónica.

Banda sonora
Score
- Fragments of a Prayer (15:22)
- Eternity’s Sunrise (10:53)
- War, he sung, is toil and trouble (04:44)
- Nun will die Sonn’ so hell aufgeh’n (05:31)
- Threnody for the Victims of Hiroshima (09:59)
- Song of the Angel (04:35)
- The Lamb (03:20)
- Mother and Child (12:38)
- Mother of God, Here I Stand (03:28)
OST
- Hush (04:25)
- Witness (1 Hope) (04:14)
- Junior Parker – Tomorrow Never Knows (03:30)
- Michael Price – Sleepy Shores (02:52)
- King Cromson/The Court of the Crimson King [edit] (04:49)
- Kode9 and the Spaceape – Backward (04:33)
- Kills/Wait (04:47)
- Donovan – There is An Ocean (04:47)
- Franco Battiato – Ruby Tuesday (03:37)
- Pressure ft. Warrior Queen/Money Honey (03:46)
- Libertines/Arbiet Macht Frei (01:15)
- Cyrus (Random Trio)/Indian Stomp (03:30)
- Bring on the Lucie (Freda Peeple) (04:13)
- Jarvis Cocker – Running the World (04:43)
Departamento musical
El departamento musical estaba compuesto del siguiente equipo de personas, además de músicos solistas, músicos de la orquesta etc.
| Compositor | John Tavener |
| Temas | Saro Cosentino |
| Supervisor | Karen Elliott |
| Supervisor | Becca Gatrell |
| Editor | Michael Price |












