Bronislaw Kaper

Polonia (1902 - 1983)

Aunque sus inicios fueron como profesor de música, muy pronto comenzaría a componer canciones (algunas de las cuales se han hecho populares) y bandas sonoras.

En Berlin continuó sus estudios dando paso a su carrera profesional para el cine. Pero era judío y polaco, y Hitler sentía un instintivo odio por ellos (como es sobradamente conocido). Así que, en 1935, después de haber pasado un tiempo en París marchó a Estados Unidos.

Era un profundo admirador de Chopin, así como algunos compositores americanos, entre ellos George Gershwin. Lo que le permitió disfrutar de un abanico grande de riqueza artística como autor de musicales, el score de bandas sonoras u orquestador y director.

Es cierto que su carrera estuvo muy vinculada a los musicales, pero también participó en algunas partituras de drama con gran sinfonismo.

Compuso su primera banda sonora en 1931 con 29 años.

  • Título: ‘El último experimento del Dr. Bricken’

Su última composición para el cine fue en 1972.

  • Título: ‘El contacto de Salzburgo’

El cine se ha nutrido de muchos compositores del este de Europa que, o bien nacieron allí y más tarde desarrollarían su carrera en Hollywood, o de aquellos que, habiendo nacido en Estados Unidos, su familia provenía de esa parte del mundo con una cultura musical (sobre todo clásica) profundamente arraigada en la sociedad. Y Kaper es un buen ejemplo.

Con seis años empezó a tocar el piano, demostrando pronto un notable talento musical. Su familia se dio cuenta de que era un niño prodigio y lo inscribió en la prestigiosa Escuela de Música Chopin para cultivar y refinar su don. En el momento de su adolescencia, había florecido creativamente y ya estaba escribiendo composiciones originales. Se matriculó en el Conservatorio de Varsovia, donde estudió composición y piano. Al graduarse, Kaper se mudó a Berlín, entonces una metrópolis culturalmente vibrante, que abundaba en innumerables teatros y cabarets. 

Pasó la década de 1920 y principios de la de 1930 trabajando como compositor de canciones para cine y cabaret, ganando cierta notoriedad. Su primera banda sonora fue para la película de ciencia ficción alemana ‘El último experimento del Dr. Bricken’ (1930). 

Después de las elecciones alemanas de 1932, que llevaron al poder a Adolfo Hitler, el terror comenzó a cernirse sobre Alemania, creando una represión cada vez mayor de las artes, la cultura del cabaret y una amenaza, especialmente, para los artistas de ascendencia judía. Por eso Kaper se trasladó a París en 1933, donde durante dos años continuó su carrera cinematográfica y de cabaret. Allí escribió la partitura para el film; ‘Les nuits moscovites’ (1934). 

Sus composiciones le hicieron dar el salto hasta Hollywood realizando su primer trabajo importante; ‘La tragedia de la Bounty’ (1935) con Charles Laughton y un joven llamado Clark Gable. En la película se puede escuchar una importante canción del compositor; ‘Love Song Of Tahiti’, que se ha convertido en todo un clásico.

De nuevo escribió una canción para la película; ‘Una noche en la ópera’ (1935). El título: ‘Cosi-Cosa’. Así que en sus primeros años en la meca del cine su trabajo principal fue escribir canciones.

Con la nueva década, los cuarenta, comenzó a escribir partituras para las películas. Década que alcanzaría un reconocimiento importante, llegando a escribir hasta 11 partituras en 1941. Desde luego no dejaría de seguir escribiendo las canciones como: ‘While My Lady Sleeps’ para el musical: ‘El soldado de chocolate’ (1941). El gran cantante y galán de aquella época; Nelson Eddy, se encargaría de interpretarla. Este musical le proporcionaría, junto a Herbert Stothart, su primera nominación al Óscar de Hollywood.

Su carrera siguió fulgurante en los años cincuenta consiguiendo el Óscar por la música de la película ‘Lilí’ (1953) que llevó a su actriz, la francesa Leslie Caron, a la fama. En la película se puede escuchar la canción tan popular: ‘Hi-Lili, Hi-Lo’, que la propia actriz interpreta en la escena donde ella está manejando unos títeres.

En retrospectiva, Kaper sintió que ‘Lili’ era la favorita de su repertorio y un ejemplo perdurable de lo que la música puede hacer por una película. Dijo: ‘Por más inmodesto que parezca, mi partitura se convirtió en la vida de la película’. Lili fue un desafío en el sentido de que era un musical, una comedia y un drama romántico. Kaper respondió con un tema principal maravilloso y versátil que capturó por completo el núcleo emocional de la película. Escena tras escena, su música realza y se atenúa perfectamente con las imágenes y la narrativa. 

El director George Cukor, a quien le encantaba la música de Kaper lo escogió para escribir la banda sonora de su película ‘Luz que agoniza’ (1944), con la gran actriz Ingrid Bergman. La película y su música fue un éxito aupando al compositor a un puesto importante en el séptimo arte. Después vendría ‘El extraño’ (1946), de Orson Welles.

De nuevo la actriz Leslie Caron pudo participar en una película donde Kaper ponía la música; ‘La zapatilla de cristal’ (1955). Película que incluye otra bella canción del compositor; ‘Take My Love’. Y, como era propia de la década, Kaper le puso la música a un film de corte ‘bíblico’; ‘El hijo pródigo’ (1955). De nuevo tuvo un gran lucimiento con su música en la película; ‘El cisne’ (1956) con la actriz Grace Kelly de protagonista. Y de nuevo queremos destacar una canción de su repertorio que hizo para la película; ‘Mansiones verdes’ (1959) con el título; ‘Song of Green Mansions’. Película que protagonizaba la actriz Audrey Hepburn.

Y llegó, lo que quizás podríamos decir, el momento culminante de su carrera con la película; ‘Rebelión a bordo’ (1962), con el actor Marlon Brando. Miklós Rózsa no quiso hacer la banda sonora, así que Kaper tuvo la oportunidad de brillar escribiendo una partitura épica, como correspondía a la película. La banda sonora estaría nominada al Óscar de la Academia. Una composición de gran belleza y majestuosidad, sin lugar a dudas. Una obra maestra del compositor polaco.

Ya, con la década de los 60, el cine estaba evolucionando y la música de este debía acompañar este proceso. Ritmos más cercanos al pop y música ligera que hicieron que los grandes compositores comenzaran a perder el peso que hasta entonces habían tenido en el cine.

Kaper solía decir que creía que uno de sus puntos fuertes residía en su profundo conocimiento de la armonía, que atribuía a su educación clásica. Además, el compositor era capaz de captar rápidamente la narrativa de la película y capturar su núcleo emocional con su música. A diferencia de sus contemporáneos, Kaper no dirigía las sesiones de grabación. Se invitaba a directores musicales para realizar esta tarea

En una entrevista le preguntaron si sentía que después de escribir música de cine durante más de 40 años, todo estaba dicho y hecho. El respondió; ‘No. Si algo te emociona, se te ocurrirán nuevas ideas. ¿Cuántas mujeres has conocido en tu vida? Luego viene otra y la amas. Es lo mismo con la película. Todo lo que necesitas son algunas pequeñas cosas y listo. Si me molestaran los clichés del pasado, no podría vivir. No solo en la música. La vida también está llena de clichés. No te enamores de ellos’.

Cuando el actor George Peppard rodó la película; ‘Con él llegó el escándalo’ (1960) hizo un comentario del compositor de la banda sonora, que era Kaper. Dijo; ‘Hay una escena larga en la película donde la cámara está pendiente de mí. . . La gente siempre dice que fue una buena actuación. En realidad, no hice nada más que caminar y mirar al frente. Toda la actuación fue realizada por Kaper’.

Algunos reconocimientos importantes:

  • Óscar de la Academia de Hollywood (1 premio y 3 nominaciones)
    • ‘Lilí’ (1953)
  • Ifmca (1 premio)

Rebelión a bordo

Mutiny on the Bounty (1962)

El autor escribió una excelente partitura para la película. Una sinfonía llena de energía y belleza con una orquestación que realzó la historia del film mostrando su versatilidad y creatividad como compositor.

La banda sonora es todo aquello que busca un aficionado a la música de cine; grandeza, sinfonismo, creatividad. En definitiva, una partitura que supo estar a la altura de la gran película.