Riz Ortolani

Italia (1926 - 2014)

Riz Ortolani, un gran compositor italiano, cuya obra hizo palpitar las películas en las que participó. Con una mezcla de lirismo, dramatismo y un dominio técnico impresionante, Ortolani es uno de esos maestros italianos que han dejado una huella imborrable en la música de cine.

Riz Ortolani nació en Pesaro, una ciudad con un profundo legado musical que también vio nacer a Gioachino Rossini. Desde pequeño mostró una fascinación casi instintiva por los sonidos, lo que lo llevó a estudiar música en el Conservatorio Gioachino Rossini. Su formación fue rigurosa y clásica, centrándose especialmente en la composición, el piano y el contrabajo, instrumento que dominaría con soltura y que usaría para integrarse en distintas orquestas durante sus primeros años.

Durante su juventud, Ortolani, como muchos otros compositores, se dejó seducir por el jazz, una pasión que lo llevó a formar parte de la Rai Orchestra, una de las agrupaciones más importantes de la radiodifusión italiana. Su talento no pasó desapercibido, y su habilidad como arreglista y director comenzó a abrirle puertas en el mundo musical de la posguerra. Era un tiempo de reconstrucción, no solo de ciudades, sino también de las artes. Y Riz, con su oído agudo y su corazón romántico, estaba listo para contribuir.

La irrupción de Ortolani en la música de cine llegó en 1962 con la película-documental: ‘Este perro mundo’. Este documental rompía con todas las convenciones del género, y necesitaba una música que fuera igual de atrevida y conmovedora. Ortolani compuso junto a Nino Oliviero la canción ‘More’, que se convirtió en un inesperado fenómeno mundial, ganando el Grammy a la mejor canción instrumental y obteniendo una nominación al Óscar.

Tras el éxito de Mondo Cane, Ortolani se convirtió en uno de los compositores más solicitados en Italia y fuera de ella. Algunas de sus bandas sonoras incluyen:

  • ‘La escapada’ (1962). Una joya del cine italiano dirigida por Dino Risi.
  • ‘Este perro mundo’ (1972). Banda sonora que incluye el precioso tema “More”. Una hermosa canción.
  • ‘Fratello Sole, Sorella Luna’ (1972). Colaborando con Franco Zeffirelli en esta visión espiritual de la vida de San Francisco de Asís.
  • Adiós tío Tom (1971). El tema principal, “Oh My Love”, la canta su esposa: Katyna Ranieri. Uno de los grandes temas del compositor.
  • ‘Confesiones de un comisario’ (1971). Un gran melodrama donde Ortolani expresa una melodía emotiva.

Riz Ortolani trabajó en thrillers, westerns, comedias, documentales y hasta películas de terror. También dejó un legado en la música clásica, componiendo obras sinfónicas y piezas para orquesta que se alejaban de la narrativa visual, pero mantenían su sello emocional.

Riz Ortolani

Riz Ortolani recibió numerosos premios y distinciones a lo largo de su carrera, incluyendo David di Donatello, Nastro d’Argento, y reconocimientos internacionales por su contribución a la música. En 2013, poco antes de su muerte, recibió una Condecoración de la República Italiana por su legado artístico.

Su estilo se caracteriza por una melodía profundamente emocional, una estructura armónica sólida, y una habilidad especial para crear contraste entre imagen y sonido. En lugar de ilustrar literalmente la escena, Ortolani muchas veces proponía una lectura emocional alternativa, como lo demuestra el uso de melodías bellísimas en películas de violencia extrema.

Ortolani admiraba a compositores como Ennio Morricone, Nino Rota, y a clásicos como Mahler y Debussy, pero su voz siempre fue singular.

Su música hablaba cuando las palabras no bastaban, y envolvía al espectador en un mundo sensorial único. De carácter reservado, pero profundamente apasionado por su arte, Ortolani trabajó hasta sus últimos días, componiendo y orquestando con la misma curiosidad juvenil con la que empezó.

Clara y Francisco, TV (2007)

Es una miniserie que narra, con profundidad emocional y belleza visual, la historia paralela de San Francisco de Asís y Santa Clara, dos jóvenes nobles que, en plena Edad Media, se atreven a romper con las comodidades, las riquezas y las expectativas sociales para seguir un camino de religiosidad.

Francisco, hijo de un rico comerciante, experimenta una transformación espiritual que lo lleva a renunciar a todo para vivir entre los pobres y abrazar a la naturaleza como hermana. Clara, inspirada por su ejemplo, huye de casa y funda la orden de las clarisas, enfrentándose al rechazo de su familia y de una sociedad que no entendía a una mujer independiente y consagrada.

La música de cine tiene esa capacidad mágica de contar lo que las imágenes no dicen, de susurrar verdades que los personajes apenas pueden comprender. Riz Ortolani demostró en la banda sonora de la miniserie que su sensibilidad melódica estaba tan viva como en sus mejores años. Esta obra no solo enriquece la narrativa visual, sino que es un verdadero acto de comunión entre arte y emoción.

No estamos ante una banda sonora que pretenda impresionar con grandilocuencia sinfónica o efectos modernos. Aquí, la música actúa como algo íntimo, delicado y profundamente resonante. Es una banda sonora que, en lugar de empujar la emoción, la abraza con ternura.

Ortolani utiliza una orquestación sobria pero rica en matices. Los instrumentos de cuerda dominan, especialmente los violines y violonchelos, que se despliegan en líneas melódicas largas, suaves y contemplativas. El piano aparece como un susurro, casi como una presencia espiritual, mientras que las maderas aportan calidez pastoral.

En algunos momentos clave, introduce voces corales o solistas femeninas con un estilo que subraya la dimensión espiritual sin caer en lo litúrgico. No es música de misa, sino música del alma. Es un equilibrio fino que Ortolani logra con maestría.

Además, se percibe una influencia medieval sutil, no en forma de recreación histórica literal, sino en el uso modal, lo cual conecta sonoramente con el tiempo de los personajes, sin perder el lenguaje musical cinematográfico contemporáneo.

Lo más notable de esta banda sonora es que evita caer en el sentimentalismo fácil. No hay explosiones de cuerdas para lágrimas forzadas, ni frases melódicas cliché. Ortolani parece confiar plenamente en la historia que acompaña. Y lo hace con una fe musical que no necesita sermones: su partitura es una confesión de humildad artística.

Banda sonora

  1. Assedio (5:53)
  2. Vittoria per Assisi (1:37)
  3. Preghiera per la guerra (2:40)
  4. Chiara nella prigione (1:58)
  5. Pica e Francesco (2:20)
  6. Il bacio al lebbroso (2:28)
  7. Il Crocifisso di San Damiano (2:54)
  8. Spoliazione di Francesco (3:02)
  9. Chiara (1:19)
  10. Morte di Favarone (1:52)
  11. Promessa sposa (2:04)
  12. Il sogno di Innocenzo III (2:05)
  13. Francesco ricevuto dal Papa (0:47)
  14. Consacrazione di Chiara (2:43)
  15. Verso la Terra Santa (1:25)
  16. In missione per il mondo (2:25)
  17. Il crociato nella sabbia (1:54)
  18. Al cospetto del sultano (1:08)
  19. Il presepe di Greccio e il miracolo del bambino (6:24)
  20. La salita del monte della Verna (2:18)
  21. Morte di Francesco (6:06)

Departamento musical

El departamento musical estaba compuesto del siguiente equipo de personas, además de músicos solistas, músicos de la orquesta etc.

No hemos conseguido encontrar el departamento musical.