Volker Bertelmann
Alemania (1966)
Cuando la mayoría de los niños soñaban con superhéroes o futbolistas, Volker Bertelmann se dejaba fascinar por los sonidos que emergían de un piano, no solo al tocar las teclas, sino al investigar lo que ocurría dentro de él. A los nueve años ya escribía su propia música. Y no solo la escribía, la reconstruía. Como quien desmonta un juguete para entenderlo mejor, Bertelmann comenzaba a preparar su piano: colocaba clips, papel de aluminio y otros objetos entre las cuerdas para alterar su sonido. Una travesura acústica que, años más tarde, definiría su firma artística.
Estudió en la Universidad de Música de Düsseldorf. Su dominio del piano se afianzó con años de estudio formal, aunque nunca se dejó atrapar por los límites académicos. De hecho, su paso por la universidad fue una plataforma donde impulsarse a la experimentación. Posteriormente, vivió un breve periodo en Estados Unidos, donde fue influenciado por el hip-hop, la electrónica y el minimalismo.
Durante años, Bertelmann publicó álbumes bajo el seudónimo Hauschka, en los que el piano preparado era el protagonista absoluto. Estos trabajos eran viajes emocionales, piezas que parecían susurrar secretos entre cuerdas entorchadas y reverberaciones suaves. Su música se movía entre lo artesanal y lo digital, entre lo íntimo y lo cinematográfico, incluso antes de pisar un estudio de cine.
Su debut en bandas sonoras llegó en 2011. En 2016, su colaboración con el compositor Dustin O’Halloran para la película ‘Lion’ lo catapultó internacionalmente. La delicadeza emocional de esa partitura —una combinación de cuerdas, electrónica ambiental y ese inconfundible piano minimalista— le valió una nominación al Oscar.
Bandas sonoras destacadas:
- ‘Lion’ (2016)
- ‘Ammonite’ (2020)
- ‘Sin novedad en el frente’ (2022)
- ‘La vieja guardia’ (2020)
- ‘Polizón’ (2021)
- ‘Your Honor’, TV (2020)
- ‘Patrick Melrose’, TV (2018)



‘Sin novedad en el frente’ (2022), consiguio el Oscar a Mejor Banda Sonora. Una obra que combina sonidos industriales, cuerdas desoladoras y una inquietante trompa procesada, convirtiéndose en un lamento distorsionado que encapsula el horror y la ironía de la guerra.
También ha escrito obras orquestales y piezas de cámara, algunas interpretadas por conjuntos contemporáneos en Europa. Ha ofrecido conciertos en el Barbican de Londres, en el Lincoln Center de Nueva York y festivales como el Reeperbahn Festival de Hamburgo, donde ha combinado música con performance y visuales en directo.
Sin novedad en el frente (2022)
‘Sin novedad en el frente’ es una poderosa adaptación ambientada durante los últimos años de la Primera Guerra Mundial, que no deja a nadie indiferente. La historia sigue a Paul Bäumer, un joven idealista que, entusiasmado por el fervor patriótico, se alista junto a sus amigos en el ejército alemán creyendo que vivirán una gloriosa aventura.
Sin embargo, el entusiasmo inicial se desintegra rápidamente al enfrentarse con la cruda y deshumanizadora realidad del frente. Entre el barro, el frío y la muerte constante, Paul experimenta la brutal transformación de soldado a superviviente, atrapado en un conflicto sin sentido que devora a toda una generación.
Es una película que describe el horror y la crudeza visual de la guerra. Con su banda sonora, el compositor alemán desafía las convenciones del género bélico, sustituyendo las fanfarrias heroicas por disonancias metálicas, pulsos industriales y una angustia sonora que vibra desde las entrañas.

La banda sonora se inscribe dentro de los géneros ‘ambient’, música contemporánea e industrial ‘minimalism’, lejos de cualquier etiqueta. Es una pieza conceptual y visceral que rehúye adornos y nos arrastra al barro emocional del frente.
Olvida la orquesta sinfónica tradicional. Esta banda sonora se construye en torno a un trío sonoro que deja huella: sintetizadores analógicos, percusiones resonantes con reverberación cavernosa y un órgano armónico distorsionado que se clava en la memoria como una alarma de muerte. En particular, un motivo de tres notas, tocado con un órgano armonium filtrado y distorsionado, se convierte en la firma sonora del filme. No hay espacio para violines llorosos ni flautas pastorales: aquí, cada sonido es tierra, sangre o acero.
La música es un rugido mecánico que anuncia el sinsentido. Es el alma deshumanizada de la guerra convertida en sonido.
La banda sonora fue elogiada, destacando su audacia y originalidad en un género plagado de clichés. Y en 2023, ganó el Oscar a Mejor Banda Sonora Original, convirtiendo a Bertelmann en el cuarto compositor alemán en lograrlo. También recibió el BAFTA y el premio de la Sociedad de Críticos de Cine de Los Ángeles.

Banda sonora
- Remains (2:59)
- Uniform (1:50)
- Rain & Night (1:21)
- Flares (1:36)
- Buried & Found (2:52)
- Dog Tags (1:28)
- Ludwig (1:59)
- Comrades (3:55)
- Search Party (2:18)
- 72 Hours (1:19)
- Tanks (1:47)
- War Machines (2:03)
- Retreat (1:47)
- Bomb Crater (3:40)
- Night Fires (1:32)
- Scarf (0:54)
- Tjaden (1:30)
- Fear of What is Coming (1:16)
- Kat (1:11)
- No End (4:24)
- Last Combat (4:48)
- Making Sense of War (2:27)
- All Quiet On The Western Front (2:40)
- Paul (1:43)
Departamento musical
El departamento musical estaba compuesto del siguiente equipo de personas, además de músicos solistas, músicos de la orquesta etc.
| Compositor y piano | Volker Bertelmann |
| Director y orquestador | Robert Ames |
| Percusión | Kai Angermann |
| Trompa | Richard Bayliss |
| Trompeta | Marco Blaauw |
| Violín | Karina Buschinger |
| Orquesta | London Contemporary Orchestra |
| Sintetizadores | Francesco Fabris |
| Supervisor | Milena Fessmann |
| Viola | Clifton Harrison |
| Violonchelo | Moritz Kolb |
| Copista | Talia Morey |
| Soprano | Josephine Stephenson |










