
Wallis y Eduardo: El romance del siglo
W.E. (2011)
Banda sonora
«El romance del siglo», es una obra dirigida por Madonna que entrelaza dos historias de amor separadas por seis décadas. Por un lado, narra el romance histórico entre el rey Eduardo VIII del Reino Unido y la divorciada estadounidense Wallis Simpson, una relación que llevó al monarca a abdicar al trono en 1936. Por otro lado, en el Nueva York de 1998, seguimos a Wally Winthrop, una mujer atrapada en un matrimonio infeliz que se obsesiona con la vida de Wallis tras asistir a una subasta de sus pertenencias en Sothebys. La narrativa busca encontrar paralelismos entre ambas mujeres, explorando los sacrificios, la soledad y la búsqueda de la identidad propia frente a las expectativas sociales y el peso de la corona.
Abel Korzeniowski, compositor polaco de formación clásica, fue el encargado de dar vida sonora a esta visión cinematográfica. La directora buscaba a alguien capaz de capturar una sensibilidad europea, elegante y profundamente emocional que pudiera unir las dos épocas de la película. Korzeniowski, educado en la Academia de Música de Cracovia aporta una técnica depurada donde la sencillez melódica se encuentra con una orquestación sofisticada. Su enfoque para «W.E.» fue traducir los sentimientos internos de las protagonistas en texturas sonoras.

La banda sonora de «W.E.» es una joya. A diferencia de otras películas de época que optan por un estilo estrictamente académico o pomposo, Korzeniowski utiliza una paleta minimalista pero emocionalmente expansiva. La sección de cuerdas es la protagonista absoluta, grabada en los míticos estudios de Abbey Road con una orquesta de sesenta músicos. La música actúa como un narrador invisible que fluye entre el pasado y el presente.
El análisis técnico revela un uso magistral de arpegios de piano y ostinatos de violín que generan una sensación de movimiento constante, casi como el paso del tiempo o el latido de un corazón ansioso. Hay una dualidad en la partitura: la elegancia aristocrática frente a la melancolía de la reclusión emocional. La música logra que el espectador sienta que, aunque los escenarios cambien de la Inglaterra de los años 30 al Manhattan de los 90, el dolor y el anhelo de las dos mujeres son exactamente el mismo.
«Evgeni s Waltz»: Es, sin duda, la pieza central y más recordada de la obra. Un vals melancólico liderado por el piano que captura la esencia de la película. Su estructura circular evoca la repetición de la historia y la danza invisible entre Wallis y Wally. Es una pieza de una belleza desgarradora que define el tono de toda la cinta.
«Abdication»: El momento cumbre del drama histórico. La música aquí adquiere una gravedad solemne, subrayando la magnitud del sacrificio de Eduardo VIII, con una tristeza contenida que dignifica la renuncia por amor.

Aunque el peso de la obra recae en la música instrumental de Korzeniowski, la película cuenta con una canción original titulada «Masterpiece», interpretada y coescrita por Madonna. La canción aparece durante los créditos finales y sirve como un resumen lírico de la temática del filme: la dificultad de amar a alguien que es tratado como una obra de arte o un icono público. La producción de la canción es más contemporánea, pero mantiene una conexión emocional con la partitura gracias a su base melódica suave y su letra introspectiva.
Abel Korzeniowski recibió una nominación al Globo de Oro por Mejor Banda Sonora Original, consolidando su estatus como uno de los compositores de su generación. Por su parte, la canción «Masterpiece» ganó el Globo de Oro a la Mejor Canción Original en 2012. Además, el trabajo de Korzeniowski fue reconocido en los World Soundtrack Awards, donde ganó el premio a Compositor del Año, sumando también los elogios de la International Film Music Critics Association (IFMCA). «W.E.» se sitúa en el centro de su filmografía como su obra más puramente romántica y esteticista, donde la belleza sonora es el fin último.
Banda sonora
- Charms [04:03]
- Duchess of Windsor [03:09]
- Revolving Door [04:19]
- I Will Follow You [02:32]
- Abdication [05:22]
- Six Hours [03:30]
- Brooklyn Faces [04:53]
- Evgeni’s Waltz [03:34]
- Satin Birds [04:29]
- Letters [04:19]
- Dance for Me Wallis [03:08]
- Masterpiece [03:58]
Departamento musical
El departamento musical estaba compuesto del siguiente equipo de personas, además de músicos solistas, músicos de la orquesta etc.
| Compositor y orquestador | Abel Korzeniowski |
| Piano | Lydia Abastado |
| Edición musical | Nancy Allen |
| Profesor de gaita de producción | Bob Ash |
| Violín solista | Thomas Bowes |
| Clarinete | Nicholas Bucknall |
| Tutora de piano | Tara Chambers |
| Director de orquesta | Terry Davies |
| Asistente de edición musical | Mick Gormaley |
| Asistente del compositor | Mina Korzeniowski |
| Concertino / Líder de orquesta | Julian Leaper |
| Violín | Tom Pigott-Smith |
| Violonchelo solista | Anthony Pleeth |
| Música adicional de / Músico | Stuart Price |
| Supervisión musical | Maggie Rodford |
| Viola solista | Vicci Wardman |
| Violín | Warren Zielinski |
| Edición musical | John M. Davis |
| Departamento musical | Sienna Jackson |
| Violín | Everton Nelson |
| Contrabajo solista | Allen Walley |












