
Charada
Charade (1963)
Banda sonora
Cuando Regina Lampert (Audrey Hepburn), una sofisticada mujer estadounidense afincada en París, descubre que su esposo ha sido asesinado y que su verdadera identidad era un completo enigma, se ve arrastrada a una red de engaños, traiciones y persecuciones. Al parecer, su marido estaba involucrado en el robo de una gran suma de dinero durante la Segunda Guerra Mundial, y ahora varios hombres peligrosos —excompañeros del pasado— creen que ella sabe dónde está ese botín.
Entre tanto, aparece Peter Joshua (Cary Grant), un enigmático y encantador desconocido que parece querer ayudarla… o tal vez no. Su identidad cambia más que su vestuario, y Regina no sabe si confiar en él o salir corriendo en dirección contraria.
En 1963, el director Stanley Donen nos regaló un elegante cóctel de misterio, romance y humor protagonizado por Audrey Hepburn y Cary Grant. Pero más allá de su ingenioso guion y la química electrizante de sus protagonistas, Charade tiene un alma sonora inconfundible: la música de Henry Mancini. La partitura del compositor elevó la historia, la vistió de gala y le susurró al oído al espectador que lo que estaba por venir no era un simple thriller, sino una experiencia envolvente, sofisticada y deliciosa.

Henry Mancini, traza en la película una partitura que se balancea con maestría entre el jazz elegante y la tensión orquestal. Es una melodía que junta una parte de comedia sofisticada, y otra parte de cine romántico. En lugar de optar por lo convencional en un thriller de espionaje, Mancini se arriesga con un enfoque melódico y rítmico que evoca tanto el misterio como el encanto.
El tema principal de Charade es una pieza jazzística con tintes exóticos, construida en una escala menor que transmite suspenso, pero adornada con una sensualidad rítmica que la hace pegajosa y casi seductora. Este tema se convierte en el eje central de la partitura.
La orquestación de la banda sonora es uno de los mayores logros de Mancini. Nos encontramos con una mezcla poco común: una base de orquesta tradicional (cuerdas, metales, maderas) fusionada con una sección rítmica moderna (batería con escobillas, contrabajo jazzístico, guitarra eléctrica, vibráfono y saxofones).
El saxofón tenor brilla como instrumento destacado, aportando un tono nocturno, casi conspirativo, mientras que el vibráfono añade una capa de elegancia y sofisticación, recordando el ambiente de los clubes parisinos —ya que la película transcurre en París, claro está.
El tema principal, titulado también “Charade”, es el leitmotiv más recurrente. Su versatilidad permite que Mancini lo reinterprete de varias formas: como tema romántico en pasajes suaves con cuerdas, como motivo de tensión en versiones ralentizadas y disonantes, o incluso como tema de acción cuando se acelera y se orquesta con metales.
Hay otros motivos secundarios —pequeños guiños melódicos— que representan el engaño, el peligro o el humor. Uno de ellos aparece cada vez que el personaje de Cary Grant revela otra faceta de su identidad, algo que ocurre… más de una vez.
Lo brillante de la música de Charade es cómo refuerza la ambigüedad de la historia. La película juega constantemente con lo que el espectador cree saber, y la música hace lo mismo. Cuando todo parece romántico, Mancini introduce una nota sospechosa. Cuando reina la tensión, aparece una melodía que desconcierta con su belleza.

Uno de los momentos más memorables es la secuencia del tiovivo en las orillas del Sena, donde la música mezcla percusión irregular y cuerdas agudas, creando un clima de paranoia sin romper la estética elegante.
Otro gran momento es la escena del hotel, donde una versión lenta y en menor del tema principal acompaña la duda de Hepburn. Y no olvidemos los créditos iniciales: un arranque inolvidable con diseño gráfico vibrante y la música de Mancini marcando el tono desde el primer segundo.
Aunque no ganó el Oscar, su tema principal, cantada; “Charade”, fue nominada a Mejor Canción Original. La partitura fue elogiada por su sofisticación y ha sido revalorizada con el tiempo. El público, por su parte, abrazó tanto la película como su música: el tema principal se convirtió en un estándar del repertorio instrumental de jazz y fue versionado por artistas como Andy Williams.
Banda sonora
- Charade Logo (00:25)
- Main Title (02:25)
- Mйgève (03:14)
- Latin Snowfall (02:13)
- Positive Identification (02:09)
- Empty Room (02:35)
- Bye Bye Charlie (03:49)
- Punch and Judy (02:00)
- Mambo Parisienne (02:15)
- Orange Tamourй (01:30)
- Mean Cat (02:42)
- Confide In Me (03:35)
- Don’t Trust Him (03:35)
- Bistro (03:24)
- Street (Bistro #2) (02:07)
- Hook Fight (05:26)
- Fatherly Talk (01:48)
- Poor Dead Herman (02:33)
- Notre Dame and Drip-Dry Waltz (04:33)
- Bateau Mouche (03:02)
- Charade (02:09)
- Gideon Goes Down (01:21)
- Carousel Medley (05:17)
- Stamps (01:17)
- Metro Chase (02:25)
- Son of Metro Chase (03:04)
- Game Over (01:37)
- True Identity and Finale (03:54)
Departamento musical
El departamento musical estaba compuesto del siguiente equipo de personas, además de músicos solistas, músicos de la orquesta etc.
| Director y compositor | Henry Mancini |
| Coro | Sue Allen |
| Guitarra | Robert Bain |
| Coro | Perry Botkin Jr. |
| Saxofón | Gene Cipriano |
| Trompa | Vince De Rosa |
| Acordeón | Carl Fortina |
| Acordeón | Dominic Frontiere |
| Orquestador | Douglas Gamley |
| Violín | Anatol Kaminsky |
| Viola | Virginia Majewski |
| Trombón | Richard Nash |
| Piano | Jimmy Rowles |
| Flauta y saxofón | John Scott |
| Trompeta | Jack Sheldon |
| Percusión | Jack Sperling |
| Piano | John Williams |











